Antecedentes del cliente
Un vendedor de difusores de vidrio cuadrados en Estados Unidos necesitaba un fabricante competente que produjera difusores de vidrio cuadrados personalizados para sus clientes. Este minorista coludió con tiendas de fragancias para el hogar y necesitaba una solución que ofreciera difusores de alta calidad y personalizables que armonizaran con las diferentes marcas, incluyendo los estilos minimalistas, lujosos y artesanales.
Después de investigar varias alternativas de fabricación, el proveedor decidió utilizar Mosteb Como proveedor, gracias a nuestra excelente trayectoria en la fabricación de productos de vidrio personalizados, nuestra flexibilidad de producción y nuestro compromiso con la calidad. También quedaron impresionados por nuestra amplia gama de opciones de personalización y nuestra reconocida comunicación ininterrumpida y puntualidad en las entregas.

Desafíos
Al idear productos con botellas difusoras de vidrio cuadradas que resonaran con las ideas de marca exactas de los clientes del proveedor, el proyecto tenía dos desafíos clave:
- Un buen resultado con dimensiones precisas e integridad estructural: El diseño de la botella difusora Lo complicó aún más debido a su forma cuadrada. El cliente quería que el vidrio tuviera el mismo grosor y que los bordes fueran afilados para resaltar los bordes rectos del diseño cuadrado. Sin embargo, era difícil lograr un grosor consistente y, al mismo tiempo, que la botella tuviera una estructura sólida, considerando que se requerían dimensiones exactas. Un cambio de tamaño, incluso mínimo, podría afectar la estética y la funcionalidad de las botellas, especialmente cuando el cliente las necesitaba para líneas de productos de alta gama.
- Detalles de marca personalizada y acabado rápido: El cliente requería diversos acabados para las botellas, como vidrio transparente, esmerilado y ligeramente tintado. Además, se debía incorporar la marca mediante logotipos en relieve y diseños decorativos sin sacrificar la calidad del acabado. Otro reto era lograr la precisión adecuada en los distintos lotes, asegurándose de que los logotipos y patrones fueran nítidos y claros. Esto exigía un alto nivel de control de calidad, especialmente en los pequeños lotes personalizados que los clientes del cliente habían encargado.

Resultado
Mosteb aplicó un enfoque altamente colaborativo y detallado al proveedor para resolver estos desafíos. Así fue como logramos presentar las botellas difusoras de vidrio cuadradas personalizadas:
- Proceso de diseño colaborativo: Colaboramos con el proveedor para diseñar las especificaciones de los diseños y elegimos materiales de vidrio similares que pudieran soportar el grosor, los bordes afilados y el acabado requeridos. La necesidad de personalización y desarrollo de marca también se discutió desde el principio del proceso para eliminar posibles contratiempos.
- Pruebas y ajustes estrictos de muestras: Tras desarrollar las muestras preliminares, logramos detectar y corregir pequeñas discrepancias en el espesor y el acabado del vidrio. Gracias a la retroalimentación del proveedor, modificamos los moldes y optimizamos el proceso de producción. Se generaron varias muestras para asegurar que se ajustaran a la visión de marca del cliente.
- Comunicación continua y apertura: Estuvimos en contacto constante durante el proceso de producción, proporcionándole actualizaciones, fotos y retroalimentación sobre el progreso. Esto garantizó que cualquier problema que surgiera se resolviera en un plazo muy breve y que el cliente sintiera que sus necesidades se estaban satisfaciendo.
Al finalizar el proyecto, suministramos agua embotellada de alta calidad en botellas cuadradas de vidrio con difusor, que se ajustaban perfectamente a la marca y sus especificaciones. El cliente quedó entusiasmado con el resultado y pudo entregar el producto a sus clientes a tiempo.


Cómo lo hicimos
- Preproducción (planificación de la solución): En la primera etapa, mantuvimos una estrecha consulta con el proveedor de las botellas difusoras de vidrio cuadradas para discutir ideas de diseño, el tamaño final y la imagen de marca. Esto nos permitió conocer la visión estética y las especificaciones técnicas para planificar el proceso de producción más adecuado.
- Producción de muestra e integración de retroalimentación: El siguiente paso fue aprobar el diseño y elaborar un conjunto de prototipos que el proveedor revisaría. Eliminamos numerosos comentarios sobre el grosor, los bordes y el acabado de la superficie. Con base en sus comentarios, realizamos los cambios necesarios en los moldes y continuamos trabajando en el diseño para que se adaptara perfectamente a la imagen de marca del cliente.
- Optimización de Costos y Producción: Tras la aprobación de la última muestra, optimizamos el proceso de fabricación para que fuera rentable y, al mismo tiempo, de alta calidad. Logramos un equilibrio entre los costos de producción y la calidad, respetando el presupuesto del proveedor y sin comprometer la integridad del producto.
- Comunicación frecuente y entrega a tiempo: Durante la fase de producción, enviamos informes periódicos de progreso al proveedor, incluyendo fotos e inspecciones de calidad. Esta proactividad garantizó que el cliente siempre estuviera presente y que pudiéramos resolver cualquier problema al instante. Gracias a una comunicación fluida, pudimos entregar el pedido a tiempo y cumplir con las expectativas del proveedor.


























